Si… Yo quería ser escritor… Hay una diferencia entre serlo, quererlo y pretenderlo… Creo que ahora lo soy (antes lo fui)… Pero pasa el tiempo y las cosas van cambiando… Sigo amando la literatura y la música y no me olvido, pero persisten en mis ocupaciones factores que me alejan de todo…, pero no me olvido…
Hace tiempo que mi espíritu (la parte del pensador elocuente) me viene recriminando ciertas acciones de mi vida diaria… No puedo cambiarlo todo de la noche a la mañana, parte de crecer es adaptarse a ese cambio y, aunque lo he intentado ciertas cosas se me han salido de las manos…
Vivo como quiero vivir… Hago lo quiero hacer, eso no lo estoy discutiendo…, pero son otros aspectos los que favorecen el triunfo de la inactividad y me dejan por los suelos cuando debería estar inventando y creando en vez de generando y produciendo (existen sus diferencias, de verdad…)…
Lo admito, yo quería ser escritor…, uno de verdad, uno sin dinero…, uno siempre vagabundo, con tristeza (más de la cuenta), con esperanzas incoherentes de amables cambios intelectuales…, con pantalones rotos y amigas que disipan sonrisas por esa eternidad constante…

Pasó el momento en algún tiempo, viví algo parecido pero más que vivir medité por el cauce de una senda que me alejaba de mis objetivos… Ahora ya sé lo que quiero ser cuando crezca, y no quiero ser como tú, ni como aquel, ni como ese…, ni como nadie…
Hoy reflexiono porque quizás mañana no tenga tiempo…


