¿Y en qué va a terminar todo esto?
No lo sé pero…, no pienso aún en el fin porque esto apenas comienza…
Hay invitaciones elocuentes, grandes hornos dorados y siete ambiguos amigos que son en realidad deidades…
Me vi en un espejo a media noche…, sin carisma, sin valores…, sin mi bella indiferencia…
Había sonrisas y un claro pudor en los pechos blancos de la eminente noche…, no era una ella ni un recuerdo, ni palidez de las gotas abundantes que intoxicaban la avenida…
Me escurrí por los peldaños ocultos y llegué sin fuerzas hasta un triste escondite…
Me invitaron a beber (ya no bebo les dije)…
Risas, negaciones y sacrificios…
Creo que volveré algún día si todavía me quedan fuerzas para correr…
Soberana insolencia del malcriado niño heredero del mundo…
No hablo de mi, yo rechacé aquella herencia por puro placer y desprecio…
La humanidad es el culmen de todo lo indeseable,
y hablo de sus valores, ideales y rutinarios pensamientos…
Yo vivo para mi, por mi y de mi…
No me interesa tu sacrificio o el mío por nada ni nadie que no sea valido para mi propio ser…
Una sonrisa que vuelve y me llama…
Yo rechacé al mundo porque nunca esperé nada de él…
Y te lo contaré luego todo porque hoy no es un buen momento… Al menos no para ti…
Y a lo lejos había nubes que presumían tormenta…


La causalidad me trajo a tu blog personal, por aquello de los recuerdos…
Quien sabe si recuerdes la Serpiente… pero a mi me va a dar un gustazo seguir de cerca y por feeds este blog
Un saludo y un abrazo fuerte!
…por cierto, fueron tormenta?