No es que el titulo sea muy real, mi tiempo no suele ser el de antes y hoy recuperé un escrito (poema, o lo que sea) que escribi hace unos 6 años, en aquellas incontables plateadas noches de insomnio creativo…

Un sueño y un adiós…
Un malogrado sueño se perdió en el insomnio que me produjo tu adiós.
Me daban vueltas ideas y cantos, yo me movía de lado a lado para tratar de conciliar el sueño, aunque al final quise conciliar la muerte.
Me tomé un vaso con agua y casi vomito el líquido aguado y caliente. No había hielo en la nevera… Me tomé un vaso con leche y cayó bien a mi estomago, pero no me ayudó a dormir, solamente me ahuyentó las agruras de tu recuerdo.
No había sueño, no había nada. Un insomnio dorado, como cuando acaricias un gato dorado que sabe más que todo el mundo porque el alberga todo el conocimiento en sus ojos, y sus bostezos te hacen vivir en vez de dormir, y su color dorado te irradia y te humilla, y te inclinas ante él porque es lo único que sabes hacer.
El gato dorado es mi gato, y yo soy su esclavo. Creo que lo aburrí y se fue a soñar con plateadas noches que harían contraste con su oro.
<<No puedo dormir>> me dije sin titubear cuando los ojos se me quebraron como cristales porque una foto tuya se deslizó hasta debajo del armario.

