Es domingo… Un domingo como cualquier otro… Desperté temprano (sin razón aparente)… No hice gran cosa y hoy escribo porque la necesidad es como ese constante recuerdo que te perfora los nervios cada vez que visualizas los momentos…
Es domingo… Un domingo que me recuerda que pronto dejaré de tener 27 años y que pronto el nuevo año hará su acto de presencia como quien sin avisar llega y se sienta en la mesa y exige el platillo más caro, en ese restaurante que se hace llamar tu vida…
Así se amanece en España…
Este año fue muy bueno, no me puedo quejar, al menos fue como lo esperaba… Claro, siempre quiero más y las cosas que se planean no siempre salen como se proyectan, pero traté (trato) de que salgan mejores cada vez… Soy un perfeccionista idiota que se pregunta qué color es mejor para este escrito…
Confesiones: No hay ninguna… Hoy soy más de lo que muchos hubieran querido que fuera…, las envidias se manifiestan y se trituran los dientes con mi sonrisa y mi indiferencia cada vez más notable…
“Fin“…
Los 4 soldados guardianes de mi belén (nacimiento)

La foto no es muy buena, pero mi cámara profesional se me olvidó en mi casa de México, así que hasta que vuelva a ir (dentro de unos meses) podré hacer fotos mejores…
Pueden ver las dos fotos en mi Mikel Flickr nuevo…
Las decisiones y los cambios los narraré en otra ocasión, es hora de irme a comer…
Feliz navidad, feliz hanuka, felices fiestas, felices celebraciones paganas, feliz año nuevo…

